LA EVA MITOCONDRIAL DE DISCOVERY
Analía Bernardo

Con una excelente producción y filmada en escenarios naturales, el programa de Discovery "Orígenes del Hombre" sobre la Eva Mitocondrial mostró aspectos de la evolución humana a partir de un ancestro femenino común.
Sin embargo, los realizadores le imprimieron al documental una visión androcéntrica algo grosera al poner a los varones prehistóricos como principales protagonistas de nuestra emergencia como sapiens, utilizando herramientas, cazando y tomando decisiones en las emigraciones que poblaron el planeta.

Niños, adultos y ancianos varones ocuparon el centro de la pantalla mientras que las mujeres, en un marcado segundo plano, aparecían muy pasivas, casi siempre con un bebé en brazos, esperando el alimento de la caza y las decisiones masculinas. Niñas, adolescentes y ancianas estuvieron ausentes en esta recreación de la vida de los descendientes de la Eva Mitocondrial.
Esta visión androcéntrica, y sexista, no se corresponde con muchas investigaciones prehistóricas y más bien refleja la mentalidad moderna e ilustrada de los realizadores.

Tanto las mujeres como los varones fueron productores y usuarios de herramientas, incluídas las de caza.
Además, la recolección de frutos y hierbas fue tan esencial como la caza; uno de los factores que llevó a la emigración fuera de Africa cuando los desiertos se expandieron. Los frutos, hierbas y hongos eran cortados, triturados y ablandados con herramientas de piedra para niños y ancianos de frágiles dientes. Las mujeres también cortaban carnes y cueros para distintos usos. Pero el documental ignoró estos roles femeninos.
Y cuando mostró la emigración en busca de frutos y tierra fértiles a través del Mar Rojo un líder masculino encabezaba la empresa suponiendo un Moisés muy posterior y sin ninguna mujer recolectora líder, tan conciente como el varón de encarar un paso tan importante y arriesgado.

Otra recreación sexista es la presencia del varón en el parto cortando el cordón umbilical suponiendo una paternidad que era desconocida en aquellos tiempos. Lo común era que la mujer pariera asistida por otras mujeres que sabían de qué se trataba el asunto. Y es más probable que una abuela o anciana de la comunidad fuera la que presentara el bebé "a la divinidad" y no un varón como lo mostró el documental.
A menudo, a los documentalistas les encanta mostrar a los hombres prehistóricos cazando grandes animales.
Otra traslación androcèntrica moderna al pasado. En el documental se mostraba la caza de cebras arrinconadas.
En plena llanura o sabana hubiera sido imposible porque la velocidad para correr y la fuerza del brazo humano es muy limitada para una caza mayor.

El arco y la flecha son lo que posibilitan esta caza mayor varios milenios después. Los hijos e hijas de la Eva Mitocondrial cazaban hace 150.000 años animales más pequeños.
Por último, quiero recordar que el culto a la Ártemis Cazadora de épocas pre-agrícolas nos dice, entre otras cosas, que las mujeres jóvenes participaban de la caza junto con los varones y era a esta divinidad femenina a la que se invocaba para que la misma tuviera éxito.

Analía Bernardo.
Periodista, escritora y docentes, especializada en tradiciones femeninas ancestrales.